miércoles, 22 de junio de 2022

10 CONSEJOS BASICOS PARA TU PRIMERA CONSECHA

 

¿Después de pensártelo mucho y no saber cómo empezar has decidido aventurarte en el cultivo de cannabis? Seguramente te estén asaltando muchas dudas, ¿Cómo empezar? ¿Qué pasos seguir? o simplemente, dudas si es demasiado tarde.       
Aunque parezca un poco tarde para iniciar nuestro cultivo no lo es, los mejores meses para hacerlo comprenden desde Abril a Junio, de hecho si no dispones de un lugar suficientemente amplio donde tus plantas se puedan desarrollar sin problema, o no quieres que tus plantas crezcan mucho para alejarlas de miradas indiscretas o de la atención de los cacos que puedan animarse a robarlas, Junio es el mejor mes para hacerlo, obtendrás plantas robustas y con buen porte pero sin excederse en tamaño y visibilidad.
Si es tu primera vez, y quieres saber algunas pautas aquí te dejo los 10 consejos básicos para que puedas obtener una cosecha decente en tu primer cultivo:

1 – ADQUIRIR UNA GENETICA DE CALIDAD. 

Hoy en día hay infinidad de opciones, no tienes que comprar las genéticas más caras ni las de más prestigio, basta con echar un ojo a cualquier catálogo de un banco serio y de confianza y optar por la variedad que más se adapte a tus necesidades, ya sean económicas de espacio o solo por preferencia.

 

2- ELEGIR UNA BUENA FECHA DE GERMINACION.

Como hemos mencionado en el encabezado, los mejores meses para germinar una semilla de cannabis corren desde Abril a Junio, podemos elegir el mes que más nos interese, si germinamos las semillas en abril y plantamos en tierra madre o contenedor de más de 50l vamos a conseguir con bastante facilidad plantas de 2,5m o 3m, pero no todo el mundo cuenta con un espacio adecuado para esto, por el contrario si plantamos en Junio, y contenedores de 30l o 40l obtendremos ejemplares con muy buen porte pero mucho más discretas. No es conveniente arriesgarse a germinar antes de abril, pues si aún tenemos bajas temperaturas o alguna helada, podemos dañar mucho nuestras pequeñas plantas.

 

3- EL ARBOLITO DESDE CHIQUITO.


Una vez tenemos nuestras semillas y planificada una fecha, llega el momento de germinarlas, es un paso muy importante, pues es el inicio de nuestro cultivo. Hay varias formas de germinar las semillas:

 hay quien directamente las pone en la maceta, en este caso debemos de tener en cuenta de no enterrar demasiado las semillas, porque gastarían mucha energía en salir a la superficie. Ni por el contrario, dejarlas excesivamente en la superficie, puesto que de esta manera pueden deshidratarse pronto si la temperatura es elevada, también pueden ser alimento de pequeños roedores o aves. Lo ideal es enterrarlas entre 1 y 1,5cm de profundidad como máximo. Si se usa este método es aconsejable que usemos contenedores pequeños, de no más de 0,5l de esta manera tendremos mejor control sobre la germinación de nuestras plantas.

Otros prefieren germinar las semillas en servilletas húmedas de papel antes de ponerlas en el sustrato, esta técnica es sencilla, solo tendríamos que colocar las semillas previamente hidratadas en una servilleta húmeda y esperar, en un periodo de 24-48 horas las semillas ya mostraran su radícula, y estarán listas para pasar al sustrato. En este método debemos tener especial cuidado, pues la radícula es muy frágil y podemos dañarla siendo fatal para la plántula.

De cualquier modo, es vital que una vez enterradas las semillas controlemos la humedad del sustrato, porque este debe estar húmedo para la buena nacencia de las plantas, pero nunca encharcado, podemos tener muchos problemas si nos excedemos en el riego, sobre todo en esta fase del cultivo.

Puedes aprender más sobre la germinación en el siguiente enlace: CUANDO Y COMO GERMINAR SEMILLAS

 

4- SIEMPRE A LA LUZ.

Desde el mismo momento de la germinación nuestras plantas querrán luz, no importa ponerlas al sol directo desde su nacencia si tenemos control de la humedad, Si por el contrario las dejamos dentro de casa para evitar que el sol les haga daño, lo que conseguiremos es que estas se estiren buscando la luz, lo que supone plántulas estiradas y débiles pudiendo darnos problemas incluso de rotura de tallo, lo que acabará con ella.

Por lo tanto si vivimos en zonas donde el sol es demasiado fuerte, tenemos que intentar que al menos tomen el sol en las horas más frescas del día, y en las horas centrales del día, basta con ponerlas en una sombra donde no les dé directamente el sol, pero siempre en el exterior, a no ser claro, que lo que pretendas es hacer todo el  cultivo en interior, pero de eso ya hablaremos en otro momento.  

 

5- EL CONTENEDOR DEFINITIVO.

Una vez la planta tenga unos 15 o 20 cm, ya estará preparada para pasarla a su contenedor definitivo, es posible ir trasplantando en varios contenedores a medida que la planta se desarrolla, de hecho hay quien dice que es beneficioso. De igual modo, como hemos hablado antes si vamos a tener el cultivo en contenedores y no en tierra madre, tenemos que usar macetas con la suficiente capacidad para el perfecto desarrollo de las plantas, Si plantamos en Abril, usaremos macetas de unos 50l, pues vamos a tener, mucho tiempo el cultivo en este medio, si por el contrario sembramos en Junio, nos bastaría con un contenedor de 30 o 40 litros. En el caso de que te decidas por autoflorecientes, bastará con una maceta de 15 0 20l.



6- EL SUSTRATO.

El sustrato, es uno de los puntos más importantes, tenemos que tener en cuenta que es el medio en que se va a desarrollar un ser vivo, y es la base más importante del cultivo, por lo que aconsejo que siempre sea un sustrato comercial de calidad. Con los sustratos comerciales nos ahorramos muchos dolores de cabeza, porque evitamos traer a la zona de cultivo plagas y malezas que podríamos traer si cogiésemos el sustrato de la naturaleza.

Un buen sustrato debe estar libre de cualquier plaga o enfermedad, debe tener buena capacidad de drenaje pero con una retención de humedad suficiente para evitar los riegos continuos, por esto la mayoría de sustrato comerciales son mezcla de varios tipos de suelo, humus de lombriz y perlita, hoy en día hay muchos sustratos de muchas marcas de gran calidad que puedes obtener en cualquier grow, si estas interesado puedes echar un vistazo en nuestra tienda para hacerte una idea.



7- EL AGUA DE RIEGO.

Sin duda la otra base del cultivo es el agua, para que el agua de riego sea ideal y nuestra planta pueda absorber todos los nutrientes debe tener poca cal y un pH en el 5.5 y el 6.5, estos son los valores óptimos con los que nuestras plantas pueden procesar la mayoría de los nutrientes necesarios. Podemos mezclar el agua del grifo con agua de lluvia, destilada o usar un filtro de ósmosis inversa. Además en el mercado también se pueden conseguir numerosos medidores de pH y EC así como reguladores para conseguir los niveles deseados.

En cuanto al riego, solo regaremos cuando sea necesario, así evitaremos ahogar las raíces, y la pudrición de estas. Un buen método de observar la necesidad de agua es por el peso de la maceta, solo regaremos cuando veamos que la tierra esta seca y el peso de la maceta ha disminuido considerablemente, pero antes de que la planta se ponga mustia o alicaída. El exceso de rego es muy perjudicial.

 

8- EL ABONADO.

Es preferible añadir abono en el riego, también tenemos innumerables productos que conseguir en el mercado, el abono lo usaremos siempre por debajo de la dosis del fabricante, puesto que un exceso de abono también puede ser muy perjudicial para el cultivo.

Usaremos un abono de crecimiento hasta mediados de Julio, cuando la planta empezara la prefloración, una vez empiece a florecer, pasaremos a usar el abono de floración y este usaremos hasta el final del cultivo.

 


9- LA PREVENCIÓN.

Es recomendable hacer tratamientos preventivos fumigando alternativamente con aceite de nem y jabón potásico estos son dos insecticidas ecológicos con buenas propiedades preventivas.

Es mejor anticiparse al problema que solucionarlo.

 

               10- EL LAVADO DE RAICES.

               Durante los últimos 10 o 14 días solo regaremos con agua, sobre todo los últimos días intentaremos dar unos riegos abundantes, el fin de este lavado de raíces es eliminar cualquier resto de sales de los abonos del sustrato, para que la planta se vea forzada a consumir los nutrientes que tiene almacenados en sus reservas y que si no se consumen dan un sabor menos atractivo a nuestros cogollos.  Unos cogollos con un buen lavado de raíces tendrán mucho mejor sabor que si no lo practicamos.

 

Y con estos 10 consejos os dejamos que empecéis una nueva aventura, espero que todo os haya servido de ayuda y que tengáis una buena cosecha, para cualquier duda podéis dejar vuestros comentarios.